Identifica y
anticipa las necesidades. Quédate por una noche en la habitación que dispondrás
para tus huéspedes. Podrás notar si falta un poco más
de iluminación o la claridad pasa demasiado, si necesitan sabanas extras,
libros o revistas para leer, si se
siente mucho ruido, si hay alguna humedad u olor desagradable, la comodidad del colchón, la disponibilidad de almohadas, etc.
Mímalos.

